Primera Guerra Mundial

Para el año 1909, tras casi un siglo de estabilidad, dos grandes poderes controlan el continente. En el este, El Sacro Imperio Oriental y en el oeste La federación del León. La demanda del Oro Rojo y la poca oferta disparan una crisis económica y ambas potencias empiezan una puja por límites territoriales y derechos sobre explotación del mineral, que llega a un punto límite el 22 de Junio de 1913 cuando una división entera de caballería pesada Imperial avanza agresivamente por la frontera oeste tomando un poblado, La Federación responde.  ESTALLA LA GUERRA.
El imperio, con su vasta superioridad militar, golpea duro. Ganando las primeras contiendas y confiado en poder mantener el ritmo de la guerra en el frente, posa sus ojos más allá de la federación, en su vecino, el aun independiente principado de Nornar, ubicado en una isla de su mismo nombre en medio del mar. Encontrando en aquel pequeño y pacífico archipiélago su próxima víctima.
Nornar quien había sabido mantener la neutralidad entre las tensiones de aquellas superpotencias se ve ahora comprometida gracias a su fama de poseer los yacimientos de Oro Rojo más ricos del mundo. El imperio atraído por la idea de ganar esos recursos para acelerar su campaña invade Nornar con todas sus fuerzas buscando una rápida victoria incondicional. Pero encuentra en los isleños una determinación que provoca bajas tan extremas entre sus filas que les obligan a negociar.
Al final del primer evento bélico mundial, la isla del Nornar es anexada al Imperio y se firma un acuerdo de paz con la Federación del León.