Prólogo

Estamos en el año 1986, casi un siglo de economía pujante, Arlcrast jamás estuvo mejor, la paz imperante se funde con aires de crecimiento y la gente solo puede pensar que el mañana sera aun mas brillante. El emperador Adrey Yerik, es un regente bondadoso de buen corazón y quizá el mejor emperador que se recuerda desde los días del santo profeta.
El 8 de febrero del año 1986, Adrey Yerik es encontrado ahorcado, colgado de un árbol en la plaza de armas interna del propio palacio imperial. De inmediato su esposa reclama el título de emperatriz y acusa a Ciel, la espada leal del imperio, la Nabaat con más alto rango y estima del ejército imperial, de  ser la amante y la asesina del emperador. La autoproclamada emperatriz pide al general máximo de las fuerzas imperiales que entregue la cabeza de Ciel. Inge Vicheslab  se niega a ejecutar a su propia discípula. La sala de audiencias se vuelve una zona de batalla entre distintas facciones de la guardia imperial y el general logra escapar malherido junto con Ciel.  No tarda mucho para que el resto del continente imite lo ocurrido en aquella sala. El imperio se quiebra en dos, por un lado las provincias leales a su general y por el otro, quienes apoyan a su nueva emperatriz. La emperatriz acusa al general de secuestrar a la única heredera del imperio, la princesa Inna. De las 9 provincias imperiales, solo la novena, la isla de Nornar, aún no tiene una postura definida.