Ívan Reyper
Apariencia y Caracter
Ívan es un hombre de gran tamaño, le falta un dedo para medir dos metros. Su cabello rubio ceniza, finamente trensado cae hasta su espalda media. Lleva una barba completa la cual cae hasta su pecho, también trensada. Tiene un humor totalmente ácido y una filosofía de vida totalmente amoral.
Tiene ojos grandes de color grís y un rostro alargado, su naríz ancha parece haber sido rota muchas veces. Lleva dos cicatrices, una cruzando en vertical su ojo derecho, y una en forma de cruz en su mejilla izquierda.
Aparte de su gran altura, su cuerpo es grande y formado, tiene una gran musculatura, no es alguien con el que se quiera tener problemas, y esto lo hace notar con su mirada de pocos amigos. Aunque la apariencia engaña, llega a ser un tipo bromista sobre cosas que le causan gracia... un retraso mental, o la falta de un miembro.
A pesar de tener una gran virtud para la violencia, Ívan es un hombre de gran inteligencia.
Curiosidades
Lleva un collar con unos cuantos colmillos humanos, al parecer cada víctima digna de recordar pierde su diente para el trofeo personal del guerrero.
En su espalda lleva con orgullo un gran tatuaje de dos leones grises sosteniendo una gran claymore.

Edad: 18

Arma Predilecta: Gran Claymore

1- Salvajismo Innato
La historia comienza con un niño que nunca conoció el rostro de sus padres, aquellos nisiquiera son nubes en su trastornada memoria; según recuerda Ívan, el siempre vivió en un orfanato del continente. Ya desde pequeño muchos notaron que llevaba un talento para la violencia extrema en la sangre. Siempre le sacó mas de una cabeza a sus compañeros, y núnca compartió el pan con ellos, y cuando se quedaba con hambre, se los robaba. Aunque no había crueldad con los animales, incluso un particular aprecio por los felinos, el joven gigante odiaba todo humano que considerse inferior, y la realidad es que no consideraba como igual a nadie. A sus 8 años, Escapaba del Orfanato "Pri otsutstvii ottsy" siempre que podía, para robar y conseguir objetos que eran de su agrado, aprovechando su altura y fuerza, golpeaba niños adinerados incluso algunos años mayores que el, les desfiguraba el rostro a puñetazos, cabezasos y pisotones, y no paraba hasta que sus dientes caían.
Normalmente lo mantenían encerrado en las habitaciones mas aisladas del orfanato, hasta que a sus 10 años tenía tanta fuerza que consiguió una forma de quebrar la madera haciendo palanca.
2- Las Puertas de la Gloria

A los 11 años, Ívan escapó del orfanato en busca de su propia vida. No quería que lo pusieran a trabajar como uno más, no, el veía en si mismo una virtud, una para la guerra. Despues de vagar unos cuantos meses robando para comer y durmiendo en la mugre mas comoda que encontraba, llegó a las puertas de una escuela de gladiadores, y no pudo evitar sentir una atraccion tan natural como la que sienten los negros por las cadenas.
Se sorprendió al ver niños ahí dentro también, le explicaron que muchos gladiadores eran acogidos desde pequeños y pasaban toda su vida entrenando, y por eso llegaban a ser tan buenos, o morían intentándolo.
3- Incentivo a la violencia
Ívan comenzó su entrenamiento rápidamente. Aunque era un joven con grandes virtudes para el combate, no había comenzado a entrenar a los 6 años como la mayoría de los jóvenes del lugar, por lo que el primer mes, fue brutalmente apaleado, y su comportamiento hacía que se gane muchos azotes. Poco a poco y con esfuerzo, fue ganando la capacidad física y la tenacidad mental que forjaban a un gladiador, el lucharía por el placer y por la gloria. Entre tantas armas que se le dió para entrenar, terminó encariñándose con la Claymore, puesto que se veía identificado con ella; un arma de gran tamaño, que cortaría en dos al que se pusiese en frente.
Pasarón unos pocos años, e Ívan ya era un estudiante temido y respetado por igual, su gran tamaño, fuerza y afecto por la violencia eran características que lo destacaban. Pocos aspirantes a gladiadores podían hacerle frente, había ganado una gran habilidad con su preciada Claymore.
A sus maestros, les llamaba mucho la atención los ruidos que hacía Ívan, pues parecía un leve rugido el que producía cuando luchaba. El mismo se hacía llamar "León", pero nunca le consedieron el apodo.
4- La Arena
Aunque era un lugar pobre donde los vagabundos orinaban en las noches, ívan tuvo su primera lucha dentro de la arena (si es que se puede llamar así a un pozo de perdición con olor a orines) a los 15 años. Nunca se sintió tan felíz; La sangre salpicándo en su pecho y rostro, las escenas se volvían gloriosas para el cada vez que hería de gravedad a su rival, un pobre vago condenado a muerte, al cual tras dejarlo en el suelo desangrándose, golpeó sin cesar en el rostro hasta arrancarle los dientes, practica que repetía cada vez que un rival le dió problemas en un futuro, y añadía uno de sus colmillos a su collar de dientehueso, como trofeo.
Pasó 4 años luchando en algunas arenas y eventos de lucha, los cuales no eran muy importantes, pero nunca fue derrotado.
Un poco antes de cumplir sus 18 años, con el oro que había juntado, se tatuó en la espalda los dos leones grises sosteniendo su primera claymore.
Luego, la guerra estalló, y el no iba a quedarse a morir en el continente, así que escapó junto algunos de sus compañeros.
5- Dyfanport
Luego de que estallara la guerra, el caos se generó en todos lados, Ívan escapó de la escuela de gladiadores y se lanzó entre las cajas del primer barco mercante que vió partiendo del puerto.
Tras un largo viajé, tocó puerto en Dyfanport, Ívan estaba sorprendido por sus estructuras, pero no quizo quedarse demasiado en ese lugar, y salió por la puerta norte junto a una multitud de gente.
Pasó perdido unas cuantas horas, pues no conocía para nada el lugar, hasta que en el medio del bosque se encontró con un gran perro, una mujer guerrera, y dos soldados de la divina, uno de ellos llevaba un parche. Se interesó en el grupo, y se acercó sin vasilar mucho, ya que no tiene verguenza en su ser... tampoco moral o ética. Liese era el nombre de la guerrera, una nabaat de bellas facciones. Yuri era uno de los guerreros de la divina, el que llevaba un parche en su ojo y un martillo de guerra en su mano. Dimitri era su compañero, un guerrero de cabellos dorados el cual portaba un mandoble. Y por ultimo, el perro, al que mas tarde llamaron Gon.
Después de un poco de charla, le ofrecieron unirse a su viaje; ellos iban a Dyfanport, fueron convocados por el Rey Mercenario. Ívan aceptó la oferta y los siguió.
Llegaron a la ciudadela, y se dirijieron al alcázar del rey mercenario. Ahí, luego de una conferencia donde también habló un sacerdote de la iglesia, llamado Korvin, la guerrera Liese, se unió como soldado a la guardia de Dyfanport. Ívan estaba bastante impresionado, puesto que era una nabaat y había alcanzado algo bastante admirable.
Después de unas palabras, una bella mujer se presentó en la sala. Su nombre era Inna, y ella era las que había llamado al grupo al que ívan acababa de unirse, y parecía que tenía una interesante misión para ellos. Siguieron a la extraña mujer por los interiores del aclázar, bajando unas escaleras se encontraron en un centro de operaciones. Inna les explicó a los presentes, que eran elegidos; Personas cuyo maná no se reservaba en ellos y desaparecía cuando morían, sino que ellos eran la energía mísma, y que poseían un poder único.
El grupo fue enviado al cementerio en las cercanías de la ciudad, a una cripta a buscar un bojeto llamado "Condensador de flujo", donde ya habían sido enviados un grupo de soldados que no pudo regresar. Así que emprendieron viaje, entraron en las profundidades de la cripta donde encontraron formas corruptas de maná que los atacaron, batallas de las cuales el grupo salió victorioso. Ívan estaba expotando en adrenalina, le encantaba y a la vez lo aterraban las cosas que estaba presenciando. Llegaron al condensador de flujo, y al tomarlo, de las sombras la forma titánica de mana corrupto tomó forma y se veía decidida a acabar con todos. Los aventureros no fueron idiotas, y corrieron a la salida del lugar, y lograron escapar.
Volvieron con Inna, y conocieron ahí también a Kirk, un científico que la acompañaba, pero este parecía ser simpático y no un ente frio como el que era la mujer. Ahí entregaron el Condensador de Flujo, y todos fueron recompensados con armas alquimicas de gran calidad. Ívan estaba impresionado con las cosas que estaba viendo, su idea de la realdiad había cambiado totalmente y tenía una claymore hermosamente forjada la cual le permitiría alcanzar objetivos que antes eran sueños para él.
6- Maná
El grupo fue convocado a la plaza del soldado. Ahí encontraron a Kirk, quién los guió a una bella posada, donde los esperaba Inna, con interesante información. Los elegidos fueron mejor informados sobre su dicho nombre; Eran seres cuasi inmortales, no envejecerían con el paso del tiempo, y podían volver de la muerte si tenían la suficiente cantidad de maná; El cual es la razón por la cual todo está unido y vivo, es la fuente de vida del mundo. Se les explicó que podían adquirir maná gananando combates y vivencias... y también podían robarlo a otro elegido, junto a sus recuerdos. Ahí también Inna le contó a Ívan sobre los Titanos, que eran criaturas de cualquier tipo que crecen en tamaño y poder por su afinidad al maná, y también podían absorverlo, lo cual mantenía cada vez mas interesado al joven guererro, aunque su actitud no lo demostraba mucho.
Decidió ganarse la vida en el lugar como un mercenario, ya que no poseía una voz interior que lo hiciese diferenciar entre el bien y el mal, también se le cruzó la idea de matar a sus compañeros y volverse mas fuerte con la energía que les robaría, pero consideró que si volvían con deseos de venganza iba a tener problemas.
Kirk los llevó luego a una casa bastante escondida dentro de la ciudad, y les informó que podían quedarse ahí, que el lugar era suyo.
7- Cloacas
Nuevamente el grupo fue convocado por Inna, y había un nuevo integrante con ellos; Oqus Sicarus, un joven al cual Ívan consideró algo idiota cuando lo vió la primera vez. Esta vez, debían adentrarse en las alcantarillas de la ciudad y obtener la esencia de titanos de cubos gelatinosos que había ahí abajo.
Un guardia se ofreció como ayudante antes de bajar, y aceptaron que se les una. Cuando avanzaron en el lugar eliminando una cantidad de gelatina acida que corrohia y quemaba la piel, el guardia que los acompañaba los traicionó y quizo eliminar a Liese. Éste fue neutralizado, y las dudas surgieron en el grupo, las cuales, luego de investigar todo el lugar y cumplir con el objetivo de eliminar al titano gelatinoso, no pudieron calmar, puesto que Inna no poseía información sobre la traición del guardia. Ésta tampoco requería mas la esencia del titano, pero recompensó de igual manera al grupo.

8- Sobrenatural
Los meses pasaron e Ívan se había convertido en un habil espadachín, entrenaba mucho y salía en caza de titanos junto a Yuri, Liese y Gon. No le tenía mucho aprecio a Yuri, puesto que le parecía un religioso idiota, pero cuando éste abandonó la iglesia y demostró ser un guerrero de valía, el violento ex gladiador le tomó aprecio. Los 4 habían adquirido una habilidad sobrenatural en combate, y esto fue explicado mas tarde por Inna: Resulta que el humano normal, no podía adquirir una habilidad marcial mas allá de un limite, algo que no poseían los elegidos: Ellos no tenían limite, podían crecer mucho mas allá de cualquier humano, y esto sería un problema al ser revelado, ya que la sociedad cazaría y eliminaría algo que consideren potencialmente peligroso.
9- El sindicato y la verdad asesina.
Nuestro joven guerrero se veía caminando solo en la casi eterna noche, con una sonrisa en el rostro y sangre en su claymore, pues venía de una victoriosa caza. Encontró en el camino a un hombre algo mayor, al cual le jugó una broma dándole oro y luego robándoselo. A lo lejos divisó un hombre que parecía curtido en batalla, y llevaba una armadura verde, Ívan no sabría su nombre en el momento, pero luego de casi batirse a duelo con él, solo por orgullo, terminó aceptando un contrato; Debía ir al camino mas al este, cerca de las mesetas, donde un ex compañero de el había bloqueado el paso junto a una gran cantidad de bandidos para interceptar envios para la guerra. Ívan llevó consigo al recien conocido hombre, cuyo nombre era Andrei, el cual le aseguró que aunque su apariencia no lo indicaba, iba a ser el mejor compañero, y así fue; Andrei era un alquimista rojo, quien aumentó significativamente el poder de la claymore de Ívan y permitió que acabase con absolutamente todos los malvivientes en su propio campamento. Luego de matar al lider, un hombre con vestimentas del sur le indicó que debía mantener silencio y que no debía decir que lo vió ahí, y le dio una buena cantidad de oro... pero Ívan ya cegado por la sangre, lo decapitó, y al ocurrir esto, casi muere de una exploción del cuerpo del recien asesinado sureño.
Luego de tratar sus heridas, iban de camino a una posada en las cercanías donde se les indicó que recibirían su recompensa. Ahí Andrei le confesó que era un alquimista rojo, Ívan intrigado dijo "Vas a decirme ahora que también eres un elegido..."
Solamente sintió un agudo dolor en el pecho y despertó en el flujo; Un lugar turbulento donde abunda y fluye el maná. Ahí se encontró con una luz, que aunque no respondió todas las preguntas que tenía el curioso y asustado guerrero, si le dijo algo muy importante; No debía de hablar de su misión con desconocidos o personas que no sean elegidas.
Luego de una larga charla, tocó un brilloso cristal y bajó sano y salvo en las cercanías de Dyfanport, donde se encontró con Andrei, y este le dijo que se había esfumado en la nada. Caminando con miedo y sabiendo que no podía hablar de lo ocurrido, se dirijieron a la posada. Ahí los estaría esperando el contratista, quien les abrió las puertas y sorprendido de que hayan completado sastifactoriamente el trabajo, los hizo pasar y ponerse comodos.
Ahí el duo maldad le contó al curtido guerrero, llamado Mando, lo que había sucedido, y resultaba ser que la información adicional sobre el sureño fue util, puesto que el no estaba enterado que los del sur estaban participando en estas actividades.
Se les dió a ambos una habitación, con comida, bebida y mujeres. Luego de una buena fiesta y un buen descanso, se presentó en su puerta Mormeguill, el jefe del lugar, y les explicó que ahora eran parte de su organización la cual se llamaba "El Sindicato"; la cual se dedicaba al trafico de equipo y armamento, bebidas y mujeres, controlaban la importación y exportación de Dyfanport. A Ívan le brillaban los ojos cada vez que el jefe hablaba, le estaba dando la vida que el le encantaba; Lucha, sangre, mujeres, dinero y alcohol, todo en grandes cantidades.
Ívan y Andrei, ambos salieron con una gran alegría de la posada del sindicato, el guerrero, personalmente, con un afán de ganarse la confianza de su lider Morme.
10- Ser Yuri
Luego de meses cumpliendo trabajos diversos como espada en alquiler, incluso al servicio de su amigo Yuri, Ívan y se había asentado totalmente en el entorno. Aunque la casa que Inna y Kirk les habían dado fue convertida en laboratorio y volvieron al grupo nuevamente un monton de sinhogar, Ívan había juntado el dinero suficiente para alquilar buenas habitaciones o dormía en la posada del Sindicato.
Yuri fue convocado por el Rey Mercenario, y le pidió a Ívan y a Andrei que lo acompañasen, ellos dieron su sí. Se reunieron con el Padre Korvin unos metros antes de la sala del trono, y entraron junto a el y nuevamente estaban ante la presencia del Rey. Este les pregunto a cada uno del grupo por qué estaban ahí, Ívan respondió que lucharía por el lugar que le da el estilo de vida que quiere vivir.
Luego de mucho parloteo, el Rey Mercenario, en su borrachera, nombró Caballero a Yuri, y le dió un apellido, ahora el sería; Ser Yuri Candeltar, y le dijo que le daría Canis... lo cual fue una ilusión de borracho, pero le dió Spica, las granjas en sus cercanías.
Luego de una gran fiesta y habiendo conocido al nuevo señor de Canis, Ívan se dirigió con Yuri a las granjas, la cuales estaban muy maltratadas. Ahí conocieron a Dev, un joven leal como un perro y muy inteligente que fue indicándole paso a paso a Yuri que debería hacer para mejorar el lugar.
Ívan se ofreció como entrenador para los futuros reclutas.

11- Las hijas gemelas de John
Dentro de la pobre población de Spica, había un par de gemelas; Las hijas de un gran y difunto asesino, el cual se llamaba John. Este había sido uno de los hombres mas peligrosos con vida y dio su vida por su familia. Vivió sus ultimos años retirado de su trabajo.
12- Reclutamiento
Luego de organizarse con las tareas del fortín y las granjas que le fueron asignadas a Yuri, Ívan tuvo una larga charla con Dev, y terminaron decidiendo que en vez de ser un entrenador para cuatro milicianos sin habilidad, era mejor si reclutaba gente nueva; enseguida se puso con su tarea.
Se dirigió a Canis, donde encontró una gran cantidad de personas que aceptaron unirse a las fuerzas de Spica; la mayoría de ellos pobres en habilidad, también había bastantes mujeres. Oportuno momento para que fueran convocados por el Padre Korvin en la iglesia de Canis, donde se solicitó que eliminen a los titanos que moraban por la cercanía de los caminos. Los nuevos reclutas de Ívan fueron llevados al fortín de Spica, donde se les explicó qué eran los titanos y algunos detalles. Luego de comer y dormir, salieron a cumplir su misión; la cual no resultó muy bien, ya que la mayoría cayeron, Ívan incluido, visitó nuevamente el flujo, y ahí le explico a algunos de los reclutas que resultaron ser elegidos, lo que era su naturaleza, en gran detalle.
13- Una mano menos!
Días despues de sus ultimas actividades, Ívan dormía despues de una lujuriosa noche en una de las habitaciones de su amada posada sindicalista, al menos hasta que escucho un ruído fuerte de madera rompiéndose y una turba iracunda. Se vistió y bajó las escaleras, y vió a Yuri, a Oqus y a uno de los nuevos reclutas, llamado Fedor, rodeados por los de su organización. Yuri estaba por quitarle un par de dedos a Oqus, el cual estaba de rodillas con una mano en una piedra mientras Yuri apuntaba su martillo, y su espada bastarda estaba al costado. Oqus se levanto furioso, quitando la mano de la piedra y tomando su espada, lanzando amenazas al circulo de mercenarios. Luego de que Ívan captase la atención, se le fue explicado que Oqus había roto la puerta de la posada, y que su castigo era perder un dedo y su espada alquímica. Viendo que su amigo iba a morir por no poder concretar la sentencia sobre Oqus, el impulsivo guerrero cortó la mano del acusado y esta cayó al suelo junto a su espada. Tomó ambas del suelo, le extendió la espada a Morme y saludó a Oqus con su propia mano, y éste se fue corriendo furioso.
Ívan ahora luce con orgullo otro collar, hecho con los huesos de la mano de Oqus.
14- Tarde de bebidas y golpes.
Ívan y Yuri se encontraban en la taberna en la cueva de Canis, bebiendo y comiendo. Junto a ellos estaba Möhre, un hombre de calva extremadamente brillosa, ojos de gacela promiscua, falto de naríz y unos labios que tienen la forma de dos gusanos apariandose. También era uno de los nuevos reclutas del fortín.
Conocieron un nuevo posible compañero, llamado Ulfric, con el cual compartieron unos tragos y comida.
Luego de unas cervezas, Yuri e Ívan lucharon en ropas y a puño limpio en el fondo de la taberna. Luego de que Ívan saliese victorioso, Sasha, una de las gemelas, hija del legendario asesino, retó a Yuri en combate y lo venció facilmente, Ívan asumió que también habría sido vencido.
15- Problemas
Nuestro salvaje joven iba en busca de un escarabajo titano en las cavernas al norte de Canis, donde se encontró con Ulfric y Helena, otra de las nuevas reclutas. Antes de poder llegar a tener una conversación interesante, fue apuñalado por la espalda por Sasha, la cual le dijo "te seguí" y antes de poder seguir hablando, Ívan casi le había amputado el brazo. La mujer corrió y se escapó de la furia salvaje que le había provocado al muchacho, no sin antes dejar trampas por el bosque.
Ívan luego de tranquilizarse con unas cuantas cervezas, se dirigió bastante enojado hacia Spica, donde esperó un buen rato para hablar con Yuri. Cuando este apareció, lo hizo junto a Mina, una joven mujer la cual era su nueva administradora. Esta le dijo a Ívan que sus servicios ya no eran requeridos, y lo trató de una forma que el orgulloso y violento guerrero no podía aceptar. Renegando y gritando llegó hasta las puertas del fortín, donde se quedó hablando con Yuri y Mina, y luego de una fea discución entendió que ya no sería bienvenido en Spica. Luego de adquirir su oro, y hablar con su compañero, Ívan se topó con Sasha, la cual lo trato como absura y le advirtió que no debería volver acercarse al fortín, pero lo que mas le llamó la atención, fue cuando mencionó a Morme, su jefe en el sindicato.
16- Una historia de miedo
Algo preocupado y confundido Ívan llego a la posada del Sindicato, donde fue a hablar rapidamente con Morme sobre lo que había sucedido. El jefe le indicó a su joven mercenario que realmente le caía bien, pero que había cosas con las que no debía jugar. Al parecer John no está tan muerto como parece, y fue el asesino mas temido de su tiempo. Morme le contó historias al confuso joven sobre como este tipo había matado cuatro personas en un bar con un vaso de madera, y que por el, el sindicato era lo que es hoy en día. Ívan comprendió que no debía llevar sus problemas a su organización, y decidió hacerse cargo de ello. No sin antes preguntar por un trabajo
17- Un hombre violento
Morme le indicó al codicioso y joven mercenario que en la última habitación del edificio Lourdes, se escondía un gran mercader el cual le debía mucho al sindicato, y que sus pagos no estaban a tiempo. Se le encomendó al chico matarlo.
El guererro salió por una trampilla a las alcantarillas, y de ahí a la ciudad. Se adentró tontamente solo al edificio Lourdes y subió los escalones hasta la última habitación, la cual estaba custodiada. Ahí se liberó una violenta batalla; Los mercenarios contratados por el mercader atacaron a Ívan, pero aún superado en numero, Ívan era un gran combatiente. Desarmabá y hería los brazos de todo el que se acercaba, y mató a una gran cantidad de mercenarios profesionales. El último de ellos, llegó cuando Ívan estaba herido, y cuando este estaba solo a un soplido de caer, le dió el último golpe al mercenario. Ívan, al caer, dio con su subconciente, y el claramente no quería ser derrotado, y gracias a su poder como elegido, no lo fue. Su maná disminuyó, pero el se levanto sin herida alguna del suelo, con los ojos brillantes en energía y furía, y partió en dos de un letal golpe al hombre que casi le quita la vida.
Se adentró en el departamento del mercader, y lo encontró; Un viejo miedoso suplicante por su vida. Luego de que hiciera que le indicase donde tenía dinero, Ívan puso sus manos en su rostro, y apretando con fuerza y un deseo sadico y salvaje, explotó los ojos de su presa, y luego lo decapitó, para llevárselo como recompensa a su jefe, Morme. El cual le había indicado con anterioridad que le gustaba explotar ojos.
Volvió victorioso de su trabajo al Sindicato, y entregó la cabeza mutilada de su victima a Morme, el cual la aceptó con una gran sonrísa y algo de asombro de que Ívan haya acabado con tantos mercenarios el solo. Lo recompensó gratamente, y el lujurioso joven se dió los placeres que tanto anhela un guerrero antes y despues de cada batalla sangrienta.